La cuadrilla que lleva la extracción de las cocinas madrileñas

Un solo oficio: el sistema que saca el humo de una cocina profesional.

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Equipo de limpieza de campanas en Madrid

Una cuadrilla especializada en extracción de cocinas

CAMPANIX Madrid trabaja sobre una sola cosa: el sistema que saca el humo de una cocina profesional. Campana, plenum, filtros, conducto, turbina y salida a cubierta. Esa concentración es lo que permite llegar a una cocina, mirar el tubo y saber en diez minutos si el problema está en el filtro, en el tramo vertical o en un rodete cargado por un lado.

Nacimos dando servicio a la hostelería y hoy buena parte del trabajo está en las cocinas de colectividad, que son las que más conducto tienen y menos margen de maniobra dejan. Un colegio no para en noviembre; una residencia no para nunca. Aprender a planificar con ese calendario —y a dimensionar el equipo para terminar dentro de la ventana— es la mitad del oficio.

Por qué la provincia de Madrid se trabaja por zonas

La misma campana pide dos intervenciones distintas según dónde esté. En un local de la Cava Baja hay que coordinar con la comunidad de vecinos el acceso a la cubierta, subir el equipo por una escalera estrecha y trabajar sin ruido a las tres de la mañana. En un polígono de Getafe se aparca al lado, se entra con todo el material y se puede hacer de día.

Por eso organizamos el trabajo por comportamiento y no por distancia: centro histórico, corredor del Henares, sur metropolitano, noroeste y sierra, norte y vega del Tajo. Cada zona tiene su horario típico, su tipo de cocina dominante y sus problemas repetidos. En la página de cobertura están detalladas una por una.

Lo que entregamos cuando terminamos

Un informe fotográfico por tramos es la parte del trabajo que más se agradece meses después. No solo enseña lo que se ha limpiado: deja constancia de lo que no se ha podido alcanzar, que es la información que de verdad hace falta para decidir dónde abrir un registro o cuándo volver.

También decimos por escrito con qué frecuencia conviene revisar esa cocina concreta, y la razón. Manejamos la frecuencia caso por caso porque una hamburguesería del centro y un horno de pan de la sierra no comparten nada salvo el nombre de la instalación. Preferimos ajustarla con el conducto delante que cerrar un contrato que nadie ha medido.

Trabajar dentro de un edificio habitado

Buena parte de la hostelería madrileña ocupa los bajos de fincas de vecinos, y eso convierte cada intervención en dos trabajos: el técnico y el de convivencia. Hay que pedir el acceso a la cubierta con tiempo, subir mangueras y equipo por una escalera común sin dejar rastro, y hacer el tramo ruidoso en la franja que menos molesta.

Cuando el conducto atraviesa patios o medianeras, conviene además dejar constancia de por dónde pasa: es la información que evita discusiones el día que alguien huele algo en un tercero.

En los cascos antiguos, donde las fachadas están protegidas y no se puede tocar el exterior, la única vía de entrada al tubo es interior. Ahí es donde más se agradece haber dejado registros en la intervención anterior, y donde se nota la diferencia entre una cuadrilla que conoce la finca y una que la ve por primera vez.

NocheLa franja en la que entramos
TramoEl conducto, medido por partidas
InformeFotografías de antes y después
CubiertaEl recorrido, hasta la salida

A qué se dedica CAMPANIX Madrid

Llevamos la extracción de cocinas profesionales, y esa frontera es deliberada: el conducto es una instalación, no una superficie, y quien la trata como una superficie deja el problema donde estaba.

Misión

Dejar la extracción de cada cocina madrileña en un estado que se pueda demostrar por escrito, y no solo notar en el olor de la sala.

Visión

Ser la cuadrilla a la que un hostelero de Madrid llama antes de que el comedor empiece a oler.

Cómo trabajamos dentro de una cocina ajena

Tres cosas guían cómo trabajamos, y las tres se notan en la factura antes que en el discurso: se mide antes de presupuestar, se entra cuando la cocina está parada y se entrega por escrito lo que se ha hecho.

Se mide antes de presupuestar

Los metros de conducto y el acceso se ven en la visita. Una cifra dada por teléfono es una cifra que alguien corrige a mitad del trabajo.

Se entra con la cocina parada

De madrugada, en el cierre o en la parada de temporada. El servicio del día siguiente no se resiente.

Se entrega por escrito

Fotografías por tramo y constancia de lo que no se ha alcanzado. Lo que no se documenta, en unos meses no lo recuerda nadie.

Con qué respaldamos cada desengrase

Lo que respalda el trabajo es documentación y producto, no una promesa. Cada intervención sale con su informe y con la constancia de qué material se ha usado sobre el acero.

Informe fotográfico fechado

Antes y después de cada tramo, con la fecha de la intervención. Es el documento que pide el seguro tras un parte.

Producto de uso profesional

Desengrasantes alcalinos de uso alimentario sobre el acero, con su ficha técnica a disposición del cliente.

Aparato probado en la entrega

La cocina se devuelve montada, seca y con la extracción en marcha, comprobada delante de quien nos abre.

Trabajo nocturnoConducto completoInforme fotográficoToda la provincia

Preguntas que llegan después sobre la limpieza de campanas industriales en la provincia de Madrid

¿Cada cuánto hay que limpiar la extracción de una cocina?

Depende de lo que se cocine, no del calendario. Una freidora encendida doce horas o una plancha de hamburguesas ensucian el conducto mucho más rápido que un horno de pan o una cocina de menú que trabaja dos servicios.

En un asador de la sierra, la brasa deja un depósito seco y ligero; en una hamburguesería del centro, la grasa llega líquida hasta la cubierta. Lo honesto es mirar el conducto en la primera visita y poner una frecuencia con ese dato delante.

¿Hay que cerrar el restaurante para limpiar la campana?

No hace falta. Basta con que la cocina esté apagada cuando lleguemos. Unos nos abren de madrugada; otros guardan su jornada de descanso semanal; en los colegios y en las cocinas de empresa del corredor del Henares, la cita es casi siempre agosto. Dejamos la cocina protegida antes de empezar y la devolvemos operativa y seca, con los filtros puestos y el aparato probado, para que el servicio siguiente arranque como cualquier otro día.

¿Qué papel queda después de la limpieza?

Un informe con fotografías de antes y después de cada tramo, la fecha, lo que se ha limpiado y lo que conviene vigilar. Ahí se ve el estado real del conducto, incluidos los puntos a los que no se llega y que habría que dejar registrados.

Es lo que pide el seguro cuando hay un parte y lo que se enseña en una inspección, y también lo que permite comparar una limpieza con la siguiente en vez de fiarlo todo a la memoria.

HABLEMOS DE SU COCINA

PRESUPUESTO
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